martes, 2 de febrero de 2016

AVIACIÓN CIVIL Y COMERCIAL EN BOLÍVAR


El tráfico aéreo civil y comercial del Estado Bolívar comenzó en 1930, diecisiete años después que el arriesgado Frank Boland surcó por primera vez el cielo angostureño en un biplano Curtís de Tela y Bambú traído de Filadelfia y con el cual se estrelló en suelo trinitario.

         El  jueves 9 de enero de 1913, los bolívarenses vieron por primera vez un avión en el aire y así los días sucesivos hasta el domingo. El neoyorquino Frank Boland, quien desde septiembre del año anterior se hallaba en Venezuela, había hecho demostraciones con un avión  Curtís de tela y bambú, en Caracas, Valencia, Puerto Cabello, Barquisimeto, Maracaibo y dejado como etapa final de su periplo a Ciudad Bolívar y Trinidad, donde fatalmente sucumbió.
         Boland, quien vino acompañado del también aviador Charles Hoeglich, Carl Strom y Fausto Rodríguez, integrantes de la empresa Boland Aeroplane and Motor Company, sobrevoló el centro de la ciudad desde la mesa de la Laja de la Llanera que desde entonces quedó como campo de aviación.
         El 10 de mayo de 1929, dieciséis años después, aterrizó el segundo aparato, un avión Potez Lorraine de fabricación francesa, pilotado por el Capitán Couret, para lo cual el gobierno de Silverio González construyó un aeródromo que bautizó con el nombre “21 de julio”. Seis mil personas se congregaron en el campo de aviación y tras el aterrizaje la Banda Gómez ejecutó “La Marsellesa”.  Los tripulantes y pasajeros fueron agasajados en el Club de Comercio. Se trataba de una Misión Comercial francesa presidida por Collin Jeannel que cumplía el raid Maracay – Maracaibo - Maracay – Ciudad Bolívar para establecer una ruta comercial. El aparato despegó a las 6:15 de la mañana de Maracay y aterrizó en Ciudad Bolívar a las 11:20 (5 horas y 5 minutos).
         El 15 de octubre de ese mismo año 1929 el monoplano francés Latecoere-26,  en vuelo sport, realizó otro aterrizaje, pero sufrió un accidente y hubo que aguardar que llegaran repuestos de Francia para poder regresar a su base en Maracay. El 14 de enero del año siguiente el mismo avión, pilotado por Gaston Chenu, hizo un cuarto vuelo, entonces sin mayores problemas.
         Sin embargo, no fueron estos cuatro vuelos propiamente el inicio de la aviación comercial en el Sur del Orinoco, sino el realizado por el Latecoere-28 al mando de los pilotos Paul Vachet y Gaston Chenu, el 21 de abril de 193. Con este vuelo quedó oficialmente inaugurado el Servicio aeropostal entre Maracay y Ciudad Bolívar y lo cubrieron como invitados especiales funcionarios del Gobierno y los periodistas:  José Nucete Sardi, redactor de El Universal y J. A. Cova, redactor de El Heraldo. Otro invitado distinguido era Pierre Clemenceau, nieto del célebre Tigre de Francia, George Clemenceau.
         Estas unidades aéreas que surcaban los cielos venezolanos y tocaban en el aeródromo de Ciudad Bolívar, pertenecían a la Compagnie Genérale Francaise  que cubría las rutas nacionales e internacionales desde 1929.  El primer guayanés en viajar en el Latecoere-28 fue el comerciante Alejandro Uncein. Inmediatamente después se inauguraron los vuelos al interior del Estado. El primer vuelo al interior  se realizó el 16 de mayo de 1930 haciendo escalas, desde Ciudad Bolívar, en Upata, Guasipati, El Callao y Tumeremo. Viajaron como invitados Carlos Rodríguez Jiménez, Ernesto Sifontes, Antonio María Delgado, Jorge Suegart, Marcelino Torres, José Acquatella, Rafael Gómez Rengel y Oroncio Valderrama. Quince días después el Late-28 inauguró la ruta Ciudad Bolívar- Maturín y posteriormente la ruta Ciudad Bolívar- Trinidad.
         El pasaje de Ciudad Bolívar a Maracay costaba 55 bolívares; Ciudad Bolívar a Upata, 120 bolívares; a Guasipati, 215; a Tumeremo, 275 y  Trinidad Bs. 350.
         El ramal aéreo Ciudad Bolívar- Trinidad fue inaugurado con un Late-28 pilotado por Paul Vachet, él 8 de enero de 1931. El aparato despegó a las 2 de la tarde llevando como pasajero a Miguel Odremán, Dr. Aveledo Urbaneja, Harry Darling y Enriqueta de Cerani. 500 personas le dieron la bienvenida tras aterrizar en la sabana de Piarco.
         El 7 de febrero, la Banda Gómez estrenó en pleno concierto en el Paseo Falcón el pasodoble compuesto por su director el profesor José Francisco Miranda:   Late-28, en presencia de los tripulantes franceses por quienes los bolívarenses experimentaban admiración.
         En 1934 el Gobierno Nacional adquirió las pertenencias y derechos de la Compañía francesa y creó la entidad comercial denominada Línea Aeropostal Venezolana destinada a cubrir la demanda de pasajeros a nivel nacional e internacional. Entonces los pilotos franceses comenzaron a ser sustituidos por pilotos Venezolanos egresados de la Escuela de Aviación Civil “Miguel Rodríguez” en la Ciudad  de Maracay. El primer Presidente que tuvo Aeropostal fue el doctor Ovidio Pérez Ágreda, ex Gobernador de Bolívar, en sustitución del ciudadano francés Roberto Guerin. Pérez Agreda apenas estuvo meses (1936-37) y fue sustituido por el Tcnel. Francisco Leonardi.  A  partir del primero de enero hasta el 27 de septiembre de 1937, LAV funcionó dependiendo del Ministerio de Trabajo y Comunicaciones hasta que por decreto de esa misma fecha fue adscrita nuevamente al Ministro de Guerra y Marina.
         El 23 de abril se registra en el Estado Bolívar el primer accidente aéreo. Le ocurre a un aeroplano Fairchil, monomotor de 150 caballos de fuerza, cabina formada por barrotes y listones cubiertos de una tela resistente impermeable. Componían la tripulación:  el Capitán Jorge Marcano, Teniente Mendoza y el radio telegrafista Fuenmayor. Cubría la ruta Santa Elena de Uairén a  Tumeremo y de las nueve personas que iban a bordo del aparato, perecieron en el accidente, Mr. Frederick D. Grab, agregado comercial de la Embajada Norteamericana en Venezuela y Alfonso Duque, trabajador de las minas de Surukun. Sobrevivieron, pero gravemente heridos, además de los tripulantes, el escritor científico de Nueva York, William Armstrong Perry; el guardia nacional Servelón, la empleada de la mina de Surukun, Lina Valles y el padre capuchino Baltazar de Matallana, único ileso y quien pudo asistir a los heridos hasta ser rescatados días más tarde.
         A menos de seis meses de este accidente aeronáutico, específicamente, el 9 de octubre de 1937, ocurrió otro accidente en la Mesa del  Auyantepuy, no trágico, pero si espectacular. El explorador Jimmy Angel se aventuró temerariamente a practicar un aterrizaje sobre la alta meseta, el cual resultó aparatosamente accidentado, pero que sirvió para dar a conocer al mundo el Salto de agua más elevado del planeta. El Salto  Angel, como se llama desde entonces. Ostenta la impresionante altura de 979 metros, seguido por el Tugela, con 948, en Natal Sudáfrica.
         El Gobierno Nacional, ya con la empresa en sus manos dependiendo de los despachos de Guerra y Marina y de Fomento le imprime un impulso a la Aeropostal y ordena mejorar y construir nuevos aeropuertos para ir progresivamente ampliando las rutas. LAV extiende sus rutas nacionales y establece (1938) su base de operaciones en Maiquetía, clausurando su base primaria de Boca del Río, en Maracay. Ese año adquiere los primeros aviones Douglas C-47 y DC-3.
         En agosto de 1938 se construyó el primer hangar en el aeródromo “21 de julio” de Ciudad Bolívar y dado que el terreno donde operaban los aviones era de propiedad municipal, el Gobierno Nacional, a través del Procurador General de la Nación, doctor J.J. Abreu, solicitó ante el consejo Municipal de Heres, el arrendamiento del mismo por un lapso de 15 años. Toda la zona era conocida como la Mesa de Angostura y posteriormente como Los Peladeros. Limitada por el Norte con la Laja de la Llanera; Este, con la trilla de automóviles hacia la Mariquita; Sur, terrenos municipales y  Oeste, terrenos del Hipódromo.
         El 22 de febrero de 1940, siendo Presidente del Estado  Bolívar, el doctor Ovidio Pérez Agreda, los bolívarenses disfrutaron al ver que la primera venezolana pilotando un avión, su paisana María Asunción Calcaño Ruiz (Marí Calcaño). El aparato CUVQ, despegó a las 7:15 de aeródromo de Barcelona, donde hizo escala procedente del centro, y aterrizó a las 10:10 de la mañana en el campo de aviación de Ciudad Bolívar, acompañada de su mecánico y copiloto, Antonio Reyes.
         En el aeropuerto fue objeto de una cálida  bienvenida por parte del Presidente del Estado, Ovidio Pérez Agreda, Natalio Valery, Ernesto Sifontes, Juan Manuel Sucre y 25 estudiantes de bachillerato.
         Mary Calcaño, nacida en Ciudad Bolívar, era hija de José Antonio Calcaño Sánchez y María Ruiz, descendiente del doctor José Angel Ruiz, esclarecido médico guayanés, cuyo nombre ostenta el hospital Universitario de la Ciudad.
         En 1943, un grupo de empresarios venezolanos, presidido por Henry Lord Boulton, fundó una nueva línea aérea para competir desde el sector privado con la empresa del estado. Tal, Aerovías Venezolanas Sociedad Anónima (Avensa), que comenzó a servir todas las rutas del país. Él 7 de febrero de 1945, inauguró la de Ciudad Bolívar con un Douglas C-29 que hacía  escala en Anaco y Cachipo. Este aparato tenía capacidad para 12 personas y mil kilogramos de carga. Para agente de Ciudad Bolívar fue contratado Pedro Schaefli, ex empleado de Blohm. Estuvo doce años como agente dejando el lugar a su hijo Otto Schaefli.
         En 1946, se estableció la Línea Aerea Taca de Venezuela. Agente en Ciudad Bolívar era. J. G. Ortiz Rodil. Cubría las rutas Ciudad Bolívar, San Tomé, Anaco, Maiquetía, Maturin y Barcelona. Ese mismo año, la Línea Aeropostal Venezolana inició sus vuelos internacionales: Maiquetía, La Habana, Nueva York, y seguidamente, Maiquetía, México, Houston, Panamá. También Madrid y Lisboa. En 1955, lo hace Avensa iniciando su ruta internacional hacia Miami, Nueva Orleans y Jamaica, servicio que fue suspendido en 1960, ante el crecido déficit que venía soportando y debido al mantenimiento de los equipos. Una situación semejante confrontaba Aeropostal, por lo que las dos compañías acordaron fundirse. De esta manera surgió VIASA en 1961 para cubrir los servicios internacionales.
         El 14 de noviembre de 1978, LAV, pionera de la aviación civil venezolana, pasó de Instituto Autónomo a Compañía Anónima y al igual que Avensa, continuo operando las rutas del Estado con avanzados aparatos de la aeronáutica civil y comercial, al lado de otras líneas de aerotaxis  que cubren las interioranas rutas de la minería  y  turismo.
         Pero el 31 de julio y luego de 56 años de existencia cubriendo todas las rutas del país, especialmente las de Guayana, Efraín Rosenfeld, Presidente de la Línea Aeropostal Venezolana, la declaró técnicamente quebrada y procedió al cese de operaciones al no llegar a un acuerdo con los sindicatos en dirección hacia un proceso de privatización, pues la aerolínea no podía sostenerse debido al alto costo de las operaciones, caída en el volumen  de ventas, flota obsoleta que requería nuevas inversiones, alto costo de la contratación colectiva y pérdidas situadas en los 6.500 millones de bolívares. Llegó así al fin de sus días, las pioneras de la aviación civil y comercial de Venezuela.


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