martes, 26 de enero de 2016

EL COLEGIO DE FARMACÉUTICOS


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El Centro Farmacéutico Venezolano el antecedente más cercano del Colegio del estado Bolívar fundado en septiembre de 1949

Los farmacéuticos comenzaron a agremiarse en 1882 bajo la Sociedad Farmacéutica de Venezuela, presidida por Teodoro Sturup. Entonces los títulos farmacéuticos se otorgaban a los médicos que cubrieran ciertos requisitos. Pero esa Sociedad tuvo un largo receso hasta que se extinguió y se fundó en 1894 la Sociedad Farmacéutica de Caracas y Venezuela, presidida por Enrique García, año en que comenzaron en forma los estudios universitarios de farmacia. Esta sociedad corrió la misma suerte de la anterior tal que en 1909 se creó el Centro Farmacéutico Venezolano que más tarde tuvo su Seccional en Ciudad Bolívar bajo la presidencia del doctor Antonio Lecuna Bejarano, farmacéutico valenciano que ejerció en Ciudad Bolívar por espacio de veinte años y el cual se hizo famosos por lograr sintetizar el Babandi en gotas para curar la impotencia sexual.
         El gremio de farmacéuticos se convierte en Colegio a partir de 1978 que es decretada la Ley de Colegiación Obligatoria. Entonces se legaliza la Federación Farmacéutica Venezolana y es aprobado el Código de Ética y Moral Farmacéutica. Ya existía el servicio nocturno de farmacia por turno en Ciudad Bolívar, desde 1927 que lo solicitaron formalmente Behrens y Cia, Ochoa Pacheco y Cia. Luis Vicentini y Carranzas y Cia, quienes entonces controlaban las farmacias de la ciudad.
         El Colegio de Farmacéuticos del Estado Bolívar no se constituye sino en 1949, específicamente el 11 de septiembre.  Para entonces mandaba en Venezuela una Junta Militar presidida por el coronel Carlos Delgado Chalbaud e integrada por los coroneles Marcos Pérez Jiménez y Lis Felipe Llovera Páez, este último nativo de Ciudad Bolívar.  El Gobernador del estado era José Barceló Vidal desde diciembre del 48.
         Ese día 11 de noviembre de 1949, se reunieron en el local de la Farmacia “Del Valle” los doctores J. M. Montes Ávila, en representación propia y de Manssur Raíz; F. Crespo, J. Loreto Rodríguez, Raúl Gambas, Juan Requesens, Corina Atías, Miguel Salmerón Gómez, Hernán Meinhard hijo, Fermín Bello Dalla Costa y Luis S. Carrasqueño, para constituir el Colegio y designar la Junta Directiva, la cual quedó  presidida por el doctor Herman Meinhard hijo; Secretario, doctor Luis S. Carrasqero y Tesorero, doctor Fermín Bello Dalla Costa.  El Tribunal Disciplinario quedó diferido hasta tanto se formalizara la inscripción total de los farmacéuticos activos en el Estado, lo cual se cumplió en la sesión del 10 de enero del año siguiente cuando al fin se nombró el Tribunal integrado por los doctores M. A. Salmerón Gómez, J. A. Montes Ávila y Corina Atías.
         El doctor Fermín Bello no se aguantó mucho tiempo en la Tesorería por lo que en la tercera sesión del Colegio renunció y en su lugar fue nombrado el doctor M. A. Salmerón.
         Así con esta Junta Directiva se inició el Colegio de Farmacéuticos del Estado Bolívar y por ella han pasado en calidad de Presidentes, además del primero Hernán Meinhard; los doctores Juan Requesens, Fermín Bello Dalla Costa, Ramón Castro, Alfredo Hernández, Andrés Bello Bilancieri, Miguel Guevara Madrid,  Pedro M. Casado Esteves, Orlando Urdaneta, Paúl  von Buren, Jesús Martínez,  Gilberto León, Diana Hernández, Bismark Ortiz, Saúl Gutiérrez, Marina López Mendoza, Maria Elena Moar,
         Aunque hasta 1949 no había Colegio de Farmacéuticos en Bolívar si que había boticas y boticrios desde los mismos tiempos de la colonia.  Sólo que los médicos se doblaban en farmacéuticos.  Los primeros, entre 1766 y 1817 que feneció la época colonial fueron los médicos Andrés Caballero, Pedro Goudet y Martín Farreras (el primero nacido en Angostura); los cirujanos José Andrés de Guerra y José Troch y el farmacéutico, también cirujano, Juan Adolfo von Rosen, quien hacía trueque de medicamentos por becerros, mulas y tabacos.
         De 1817 a 1821 que los poderes de la República tuvieron su asiento en Angostura, se conocieron como médicos y cirujanos de la plaza a David Adolfo Burtón, Pedro Nolasco Carías, Juan Montes y Juan Teófilo Benjamín Siegert. Este último ejerció en Angostura y montó una botica, activa hasta muy avanzado el siglo diecinueve. Siegert tuvo boticas (simple boticas, sin nombres) en Angostura y Upata. En ellas comenzó a preparar en formula medicinal el Amargo Angostura que luego industrializó y se hizo famoso en el mundo.
         Juan Montes Salas, hijo de Juan Montes, cirujano mayor de la Plaza de Angostura en 1821 y coordinador de las campañas de vacunación contra la viruela. Montes Salas, quien tuvo dos hijos farmacéuticos (Andrés de Jesús Montes Cornieles y Juan Montes Dávila), fundó en 1830 la “Botica Boliviana”.
         Continuaron esta labor de farmacéuticos en Angostura, sus hijos los dos doctores Andrés de Jesús Montes Cornieles, Juan Montes Dávila; Juan Bautista Vallée y José Félix Armas, este último nativo de Cumana, cuya persistencia se le debe la realidad del Teatro Bolívar.
         De la Universidad de Guayana egresaron entre 1897 y 1904, los farmacéuticos Carlos Schneider, Vicente Llovera Solano, Gustavo Vautrai, Eladio Burgos, Jesús Cedeño, Juan A. Montes Galindo, Guillermo Lange, Luis Ascanio Serrano, Luis Magín Alcalá, Juan Domingo Pérez, Julio César Forero y Jorge Urbano Taylor.

         Los Farmacéuticos han venido de más a menos en los últimos años; podríamos decir para ser exacto, desde 1993 que se reformó varias veces el Reglamento de la Ley del Ejercicio de la Farmacia  que prácticamente alteró el espíritu, propósito y razón de ser de la Ley.  Una de esas reformas acabó con el turno farmacéutico y para agravar la situación, el Gobierno, según Gaceta Oficial del 7 de enero de 1999, decretó la “venta de medicamentos sin prescripción facultativa fuera de las farmacias”.

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