lunes, 18 de enero de 2016

EL COLEGIO DE INGENIEROS

Juan José Aguerrevere

El 28 de octubre de 1861, onomástico del Libertador y bajo la dictadura de José Antonio Páez, 22 profesionales egresados de la Academia de Matemáticas, fundaron el Colegio de Ingenieros de Venezuela.

 Su primer presidente fue Juan José Aguerrevere, hijo de Pedro Ignacio Aguerrevere, ingeniero residente en Ciudad Bolívar y quien a comienzos del Siglo XX efectuó observaciones y sondeos frente a la ciudad que lo llevaron a determinar valores anormales de una gran depresión. El primer presiente del CIV fue director de la Academia de Matemáticas entre 1846 y 1848.  A partir del año siguiente y bajo su dirección, el Colegio publicó 8 números de la Revista Científica y el Anuario de observaciones Astronómicas. 
El Colegio de Ingenieros funcionaba más que como un gremio como un organismo al servicio de los proyectos a través de comisiones de geodesia,  estadística, de construcciones, militar, de maquinarias de ciencias naturales y de náutica.
         Operaba muy ligado a la Sociedad de Ciencias Físicas y Naturales establecida en Caracas cinco años después, 1866, por el profesor universitario Adolfo Ernst, fundador de la escuela positivista venezolana.  En el Colegio y la Sociedad se discutían los problemas de aforos de los ríos de Caracas, la protección de los bosques del Cerro Ávila, las técnicas de construcción de puentes y los progresos de la ingeniería en el mundo.
         En 1863, el Gobierno instituyó el Ministerio de Fomento que reúne a gran parte de los ingenieros en sus 2 secciones: Ornato de las poblaciones y Vías de comunicación, acueductos y obras marinas..  En 1874, Antonio Guzmán Blanco Decretó el Misterio de Obras Públicas cuyo primer titular fue el ingeniero Jesús Muñoz Tébar.
         El comienzo del Siglo XX caracterizado  por los reclamos interncinales de la deuda pública, la Guerra Libertadora y el derrocamiento en ausencia del Presidente Cipriano Castro por el encargado de la Presidencia, General Juan Vicente Gómez, en 1908, la actividad del Colegio de Ingenieros se sintió disminuida, prácticamente paralizada hasta que en 1922, un grupo de 22 ingenieros dirigido por Vicente Lecuna, reaccionaron activamente y se propusieron revivir al Colegio. Entonces eligieron una Junta Directiva y aprobaron un Reglamento que a diferencia del anterior  de permanecer al servicio del Estado, acentuaba más los aspectos y los intereses gremiales.  Además de los ingenieros civiles, el Colegio absorbió como miembros a los ingenieros de minas, agrónomos y arquitectos e inició con el concurso de todos, la publicación de la Revista del Colegio de Ingenieros.
         Durante los 40 años transcurridos desde su fundación, el Colegio tuvo 6 presidentes: Juan José Aguerrevere, José María Hernández, Manuel María Urbaneja, Jorge Nevett, Jesús Muñoz Tébar y Agustín Aveledo.  Este último elegido en 3 oportunidades.  A partir de 1922,  el Presidente será elegido por periodos de uno o dos años.
         En 1925,  se publica la Ley de Ejercicio de las Profesiones de Ingeniero, Arquitecto y Agrimensor, orientada  a proteger al profesional venezolano contra la práctica de la ingeniería no legalizada, ejercida por los numerosos ingenieros extranjeros que entraban al país a raíz de la evolución de la industria del petróleo.  Este problema aún en 1982 persistía, particularmente en Guayana, donde la ingeniera María Eugenia Barillas, Presidenta del Centro de Ingenieros del Estado Bolívar, mantenía una lucha frontal contra la presencia de un numeroso grupo de ciudadanos extranjeros que estaban ejerciendo la ingeniería en Guri, violando las normas del CIV y las leyes venezolanas.
         Precisamente, el Centro o Colegio de Ingenieros del Estado Bolívar se fundó en 1952 a raíz del boom del hierro y la explotación del potencial hidroeléctrico del Río Caroní.  Ese año de 1952, la Universidad del Zulia creó la Escuela de Ingeniería de Petróleo y años más tarde se formó otra en el Núcleo Bolívar de la Universidad de Oriente, pero ingenieros especializados en geología y minas.
         Pero cuando realmente el Centro de Ingenieros del Estado Bolívar toma cuerpo y se enseria como un gremio organizado es después del 23 de Enero de 1958, que ya se ha acabado la persecución política y las reuniones gremiales se realizan con mayores garantías y libertad. El Hotel Buena Vista La Piscina es el centro de reuniones de los ingenieros Gabriel Angarita, Hugo Velarde, Rosendo Suárez, Luis Rivas, Lino Bossio, José Nancy Perfetti, Fortunato Adrián Morillo, Luis Ibarra,  Jose Luis Candiales, Armando D´Anello y Gilberto Chacín. La Directiva de estos nuevos tiempos la preside el ingeniero Gabriel Angarita 
         El 24 de noviembre de 1958 vuelve a cambiar el status legal con la nueva Ley de Ejercicio de la Ingeniería, Arquitectura y Profesiones afines, publicada en la Gaceta Oficial 25822 del 26 de noviembre del mismo año. El 8 de julio de 1960, bajo la presidencia del ingeniero Gabriel Angarita,  es la segunda reunión en el mismo Hotel del Centro de Ingenieros del Estado Bolívar para tomar posición con relación al Director de Obras Públicas ingeniero Justo Márquez, quien no se halla registrado en el Colegio ni tampoco atiende las invitaciones para que lo haga y para discutir la conveniencia de fundar la Seccional de Puerto Ordaz, la cual tiene lugar el 7 de septiembre de ese mismo año 1960, presidida por Pedro Aguerrevere, acompañado en la Vicepresidencia por Carlos Vernet; Secreario, Marcos García; Tesorero, Lupo Cinco y Vocal, Constantino Fernández.
         Preocupación desde un primer momento del Centro de Ingenieros fue la construcción de su sede, lo cual se hizo realidad en 1973 en el Centro de Profesionales, gracias al esfuerzo de la Direciva de entonces presidida por el ingeniero Pedro Fernández e integrada en calidad de Vicepresidente por Hilario de Jesús Trejo; Secretario, Isidoro Rodríguez Mata; Tesorero, Cleto Salandy y Vocal, José Herrero Noguerol.
          En la actualidad, el Colegio  se enfila a realizar el proceso de modernización que su vertiginoso crecimiento y la diversificación de las necesidades técnico-científicas de Venezuela le impone en todas las áreas de su competencia.  Para el 2005, el Colegio de Ingenieros de Venezuela agrupaba a nivel nacional más de 160 mil agremiados, de los cuales 8 mil 200 del Estado Bolívar distribuidos en las seccionales de Ciudad Guayana, Guri y el distrito minero de El Callao.
         Uno de los primeros ingenieros que trabajaron en Guayana fue Bartolomé de Amphoux, quien llegó de Cádiz el 9 de marzo de 1767, para levantar hoy Catedral de Ciudad Bolívar.  Le siguieron inmediatamente después los ingenieros peninsulares José Espelius y Juan Antonio Perelló.  Antes, en 1784 había estado el ingeniero militar Miguel Marmión, quien junto con Manuel Centurión sobresale como uno de los gobernadores ilustrados de Guayana.    A él se le debe la “Descripción corográfica mixta de la provincia de Guayana”.
         Ramón Isidro Montes es quizás el primer bolivarense que egresó  con el título de Teniente de Ingenieros de la Academia de Matemáticas que había fundado en Caracas en 1848, Juan Manuel Cajigal.  Luego estudió abogacía y regresó a Ciudad Bolívar para asumir el rectorado del Colegio de Guayana.
         Alberto Lutowski, ingeniero polaco, radicado en Venezuela desde 1848, fue uno de los fundadores el Colegio de Ingeniero e hizo importantes aportes a la ingeniería venezolana, insistiendo en los aspectos pragmáticos de la profesión y en la adaptación de tecnologías al medio. Constructor de la carretera Valencia – Puerto Cabello y de otras importantes proyectos, terminó sus días en Ciudad Bolívar donde se estableció para participar en la construcción de varias obras como el Hospital La Cruz transformado después en Cuartel El Capitolio.  Falleció en 1971 en la ciudad víctima de la fiebre amarilla.




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