lunes, 4 de enero de 2016

EXPLOSIONES, INCENDIOS Y BOMBEROS

La Institución bomberil existe en Bolívar desde el 5 de agosto de 1947. Hasta entonces los incendios eran extinguidos por soldados, policías y civiles que espontáneamente se ofrecían para colaborar con sus propios recursos.

            El primer incendio ocurrido en la Provincia de Guayana aparece registrado en Angostura, 1766, a dos años de haberse trasladado la Ciudad Capital. Entonces destruyó la mayor parte de las viviendas y de ello da cuenta el comandante Joaquín Sabás Moreno de Mendoza a las autoridades reales de España.
            Recién conquistada Guayana por los patriotas, explotó una fábrica de dinamita, 16 de julio de 1818, en el sitio “La Ceiba”, escasamente distante de Ciudad Bolívar. 35 mil kilogramos de dinamita acumulados en el depósito de la fábrica dirigida por Lec Welcher, estallaron causando la muerte a 50 obreros.
            Setenta años después, justo el 16 de julio de 1888, Día de Nuestra Señora del Carmen, volvió a explotar la fábrica de dinamita que había sido reinstalada a dos kilómetros en la parte oriental de la Ciudad, por la firma comercial Frustuck Hermano, que proveía de explosivos a la Compañía Minera de El Callao a través de los carros bueyes de don Carlos Siegert. En el siniestro pereció el caporal de nacionalidad suiza Adolfo Vater y otros obreros. La coincidencia de las dos explosiones el 16 de julio generó entre los habitantes una superstición fatalista de la que siempre se temía el Día del Carmen.
            La destrucción de la fábrica afectó a las empresas del Oro que debieron importar el explosivo, pero racha fatal, el 13 de noviembre de ese año explotó la carga que trajo el vapor “Louise”, anclado en  el puerto de la Sabaneta, frente a  la isla Panapana.
            El año siguiente –1889- se volvió a insistir en la fábrica, pues era una necesidad debido a la demanda de las empresas mineras. Pero esta vez fue instalada, con el nombre de “Dinamita Nobel”, en memoria de su inventor Alfredo Nobel, en el puerto de Aramaya, un poco más allá de San Félix.
            Aparte de las explosiones de las fábricas de dinamitas, en la capital de Guayana se registraron otros siniestros que conmovieron y alarmaron a los habitantes de la región, entre ellos, el que en 1877 destruyó la Casa Blohm, el que destruyó la Botica Boliviana de Carlos Sheling & Cía. El 21 de enero de 1904.
            En la extinción de este incendio desatado a las cuatro de la tarde del día anterior, intervinieron 200 hombres de las fuerzas nacionales, policías y civiles armados de hachas, picos y baldes de agua cargados desde la orilla del Orinoco, además de la que pudo proveer el incipiente acueducto que funcionaba con máquina de vapor.
            En la misma manzana del siniestro se hallaban los establecimientos de Blohm, Tomassi,  Montes y Monch, Miguel A. Rodríguez y  Boccardo, salvados por el derrumbe de algunos techos y paredes que sirvieron de contrafuego. Entonces, según una reseña del diario el Anunciador, las familias se lanzaron a las calles buscando amparo y las azoteas parecían palcos teatrales, mientras el humo invadía las calles y se condensaba en una nube negra y fétida. Seis horas después, el fuego quedó totalmente extinguido.
            Esta misma situación se repite el 12 de junio de 1916 al quemarse el almacén de Belloso y Roncayolo en la calle Orinoco a causa de la explosión espontánea de un tonel de aguardiente; en abril de 1938 al quedar destruidas 46 viviendas en El Pao y todo por un vestido caído accidentalmente sobre una vela encendida; en marzo de 1940 al incendiarse la Casa de J. Boccardo & Cía, lo mismo que su vecino A. T. Souky. En 1911 este edificio igualmente había sido seriamente afectado por otro incendio. Entonces funcionaba allí la Botica Alemana de Mayer & Cía, quien pagó 170 mil bolívares por su reconstrucción a P. Luchesi. En mayo de 1941 la Bombona de Gasolina de Carlos Correa, en el Paseo Falcón quedó destruida por un incendio que afortunadamente no alcanzó el tanque subterráneo  de combustible. En noviembre de 1943, un pavoroso incendio destruyó los almacenes de la New Goldfield en el campamento minero de El Perú, en El Callao, arrojando pérdidas estimadas en más de dos millones de bolívares y en 1946, la casa mercantil de los Hermanos Palazzi, en el paseo Orinoco, estallo en  llamas. Las pérdidas fueron cuantiosas y el seguro apenas cubrió una mínima parte.
            Esta serie de siniestros terminaron por convencer a las autoridades sobre la necesidad de organizar un cuerpo de bomberos suficientemente equipado, entrenado y constantemente alerta para enfrentar similares situaciones de emergencia.
            Como era el prefecto o gobernador de distrito a quien entonces directamente  correspondía acopiar medios y recursos para atender las calamidades públicas, fue del despacho de este funcionario que emergió en 1946 la idea de dotar a Ciudad Bolívar de un Cuerpo de Bomberos por iniciativa de la que entonces era Secretaria, María Jesús Silva Inserni.
            El Presidente del Estado era Fernándo Alvarez Manosalva y el gobernador  del Distrito Heres, Francisco Quintero Dugarte.  Su secretaria María Jesús Silva Inserni apoyada por el Rotary Club, logró reunir ocho mil dólares para la compra en Nueva York de un carro - bomba  en torno al cual se fundó y creció el Cuerpo de Bomberos Municipal de Ciudad Bolívar. Esta unidad llegó a Ciudad Bolívar el 26 de noviembre de 1946, a través de Juan Casalta, agente de la Real Holandesa de Vapores que recién había reanudado el servicio directo de navegación entre Nueva York y Ciudad Bolívar.
            De suerte que antes de fundarse la institución bomberil, llegó primero a la Ciudad él carro – bomba. El Cuerpo de Bomberos Municipal se fundó el 5 de agosto de 1947 coincidiendo con las festividades de la patrona Nuestra Señora de las Nieves, por el decreto del  Gobernador del Distrito Heres, Francisco Quintero Dugarte, dictado y firmado el día anterior junto con la Secretaria del despacho, María de Jesús Inserni. Ese mismo mes, pero el 20, es celebrado a nivel nacional el  Día del Bombero.
            Quienes tienen memoria de aquellos finales de año de los cuarenta, efervescentes por las novedades políticas de la Revolución de Octubre del 45, recuerdan que vinieron instructores de Caracas, enviados por su Comandante Rufino Locher Black, a cumplir la atarea de seleccionar el personal para la formación del Cuerpo de Bomberos.
            La Municipalidad le asignó como Cuartel una casa de la calle Libertad hasta que fue  construida  una sede más adecuada frente a la Plaza Antonio Válera  Villalobos de la calle Cumaná, donde funciona actualmente.
            Pero hasta 1981, no había una formación cabal y sistemática del bombero. Apenas una simple transmisión de conocimientos y prácticas sin  mayor base y consistencia formativas. Es a partir de ese año cuando las cosas comienzan a cambiar favorablemente en cuanto a promociones de bomberos y paramédicos que periódicamente renuevan y vienen a engrosar las filas de los diferentes cuerpos bomberiles existentes en Ciudad Bolívar, Ciudad Guayana y Upata. Para ello existe la Unidad de Formación y Desarrollo Bomberil con sus propios instructores y de la cual han egresado hasta el presente cinco promociones.
            El Cuerpo de Bomberos de Ciudad Bolívar cuenta actualmente para el servicio con 4 unidades de combate en servicio, 7 ambulancias, 3 unidades de transporte, 3 lanchas, 47 bomberos fijos, 23 voluntarios y un presupuesto aportado por la Municipalidad, pero insuficiente para cubrir las necesidades de más personal y mantenimiento.
            El Teniente Coronel, Miguel Moreira, ex comandante del cuartel de bomberos de Ciudad Bolívar, entiende que la dotación ahora es más difícil debido a la crisis económicas y lo sumamente costoso de los equipos de manufactura foráneas, los cuales hay que comprar con divisas.  El Cuerpo dispone de un parque motor fuera de servicio que pudiera muy bien recuperarse.
            Fuera de servicio por desgaste de una u otra pieza o simple avería, se encuentran 13 unidades incluyendo al primer carro – bomba, importado de Nueva York en 1946.
            Este cuerpo, aunque es sostenido por la Alcaldía de Heres, presta servicios de emergencia a otras jurisdicciones, entre ellas, Caicara,  Maripa, Zonas rurales y también Soledad del Estado Anzoátegui.
            Una cobertura tan amplia, reclama una mayor dotación tanto de equipo como de personal y un presupuesto no menor de 500 millones de bolívares al año si tomamos en cuenta el déficit  que acusa actualmente el servicio aparte de que las normas internacionales recomiendan un bombero por cada 2 mil habitantes y  Ciudad Bolívar tiene 300 mil.
            En la Ciudad se localizan zonas consideradas de alto riesgo que mantienen en jaque a la ciudad Tales son los edificios que carecen de mantenimiento de los sistemas de prevención como ascensores, alarmas, equipos extintores e hidrantes en las proximidades, lo cual obviamente complica la obra de los bomberos en caso de emergencia.
            Por otro lado, la ciudad tiene vías por donde suelen desplazarse vehículos transportando sustancias químicas peligrosas en dirección a Ciudad  Guayana. Asimismo tiene a corta distancia la Planta de Sisor que es un sistema que conduce combustible a través de estaciones. Ante estos riesgos, el  Cuerpo de Bomberos tiene que estar bien dotado y su Departamento de educación y prevención en condiciones óptimas de funcionamiento. No obstante su exiguo presupuesto, el Cuerpo de Bomberos se extiende con una estación de relevo en el populoso sector de La Sabanita y otra en la Urbanización Los Próceres.
            La actividad del Cuerpo de Bomberos sólo trasciende cuando ocurre un siniestro de cierta magnitud, pero, en realidad, su labor es múltiple, diaria y constante en muchas facetas riesgosas de la vida cotidiana.
            Tan pronto se requiere su presencia en incendios de edificios, de automotores o sabanas como en accidentes de ahogados, inundaciones, problemas ambientales, traslado de enfermos y lesionados, incluso hasta atacar y prevenir los males de abeja alborotadas como la consabida africanizada. Él promedio de operaciones es de un poco más de 30 por día equivale a 12 mil servicios durante el año.
            No obstante sus dificultades que siempre las ha tenido, indiscutiblemente, el Cuerpo de Bomberos Municipal de Ciudad Bolívar desde la llegada a la ciudad en 1946 del primer carro bomba que le dio origen, ha venido progresivamente cambiando su imagen y elevando el nivel de eficiencia, liderizado a través de quienes durante medio siglo han sido sus comandantes: Domingo García, Rafael Mujica, Héctor Guillén, Blanco Vera, Neptalí Castillejos, Ismael Villasana y el Teniente coronel Miguel Moreira, entre otros más recientes.
La Ley Orgánica del Poder Público Municipal del 8 de junio de 2005 amplía el Artículo 187, puesto que crea una Sección en la Ley con dos Artículos, el 125 que establece que “El Municipio podrá crear, mediante ordenanza, la figura del Cronista, quien tendrá como misión recopilar, documentar, conservar y defender las tradiciones, costumbres y hábitos sociales de su comunidad.  Deberá ser venezolano o venezolana, mayor de edad, gozar de sus derechos civiles y políticos, ser profundamente conocedor o conocedora y estudioso o estudiosa del patrimonio histórico y cultural del Municipio.  Artículo 126.  En aquellos municipios donde no exista la figura del Cronista, será designado o designada de acuerdo con los requisitos establecidos en la ordenanza respectiva.  En aquellos municipios donde ya exista será designado o designada al producirse su ausencia absoluta.  Las competencias, funcionamiento, derechos y personal a su cargo quedará establecidos en la ordenanza respectiva”.


No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada